Receta: Spaghetti con calabacín, mousse de burrata y pancetta crujiente

 

DETALLADA

La Burrata ha sido en los últimos años, uno de los descubrimientos de la gastronomía italiana en nuestro país. Hasta no hace tanto, este queso con envoltura de mozzarella y un relleno con la suntuosa cremosidad del suero de la leche y la pasta hilada deshecha de la mozzarella .. era un auténtico desconocido. Hoy en día, todos los restaurantes que se precian, tienen o han tenido en su carta, un plato donde la Burrata es un ingrediente más. Este producto, no es dietético (con toda seguridad) pero comerla es una verdadera experiencia sensorial: la frescura de la mozzarella se mezcla con la ligera acidez de la crema de suero y la boca se llena con la sensación de tener mantequilla artesana … es imposible describirlo, si no lo has hecho ya, debes probarla!

burrata
Su sabor es, de hecho, simple y complejo al mismo tiempo, por ello, utilizarla en la cocina no es fácil. En este caso os paso la receta de un plato de pasta para alucinar, la Burrata le dará al plato la cremosidad que necesita la pasta y el toque de personalidad y distinción que requiere toda buena receta.

INGREDIENTES (Para 4 personas)
300 g de espaguetis
2 calabacines
1 Burrata de 250g
50 g de nata para cocinar fresca
1 cucharada de queso parmesano rallado
8 lonchas finas de panceta
1 cucharada de chalota muy picada
1/2 taza de vino blanco
aceite de oliva virgen
sal y pimienta

PREPARACIÓN

Hervir los spaghetti en una olla con abundante agua y sal. Poned las rebanadas de tocino en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino, y cocer en el horno precalentado a 220ºC de 5 a 10 minutos (dependiendo del horno) hasta que el tocino quede crujiente y de color ámbar. Cuando enfríen debes cortar la panceta en trozos pequeños reservando 4 lonchas enteras para la preparación.

Lavad los calabacines y cortadlos en rodajas finas. Escurrir bien el calabacín. Verter en la sartén junto con las chalotas y esperar a que empiecen a dorarse,  sazonar con sal y pimienta. Verter la mitad de un vaso de vino blanco, esperar a que se evapore un poco y luego cubrir con la tapa hasta que esté cocido. Revisa a menudo para ver si el calabacín se seca y, si es necesario, añade agua caliente.

Ponemos la pasta en agua hirviendo y sal, dejamos cocer el tiempo que nos marca el fabricante.

Mientras tanto, ponemos la burrata en pedazos en la licuadora o en el recipiente de la batidora. Añadimos la nata fresca de cocina y batimos hasta crear una espuma densa y sin ” trocitos “. Guardar en la nevera.

Cuando esté al dente, colamos la pasta, reservando un poco del agua de cocción. La vertemos en la sartén donde había el calabacín y la chalota. Añadimos 2/3 de la crema de burrata y el parmesano rallado.

Emplatamos espolvoreando con abundancia los trocitos pequeños de panceta crujiente y dos cucharadas de mousse de burrata que teníamos en la nevera. Terminamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra

¡Buen provecho! : D

Nuestra fuente: http://ilcrudoeilcotto.blogspot.it/2013/06/spaghetti-con-zucchine-mousse-di.html

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *