¡Harinas para bases de pizza saludables!

Nuevos alimentos que cumplen los tres mandamientos del siglo XXI: SALUDABLES, RENTABLES y ECOLÓGICOS

 

LOS CEREALES INTEGRALES

 

Hay una gran variedad de cereales que pueden proporcionar altos niveles de fibra para elaborar diferentes productos. El Farro o (Triticum dicoccum) es uno de ellos. Rico en proteínas y vitaminas A, B, C, y E, el farro tiene un bajo contenido de gluten y es de fácil digestión. A menudo se utiliza en sopas italianas y como un sustituto de arroz Arborio en la elaboración de risottos. Molido, es uno de los cereales más utilizados en la cocina italiana, ya que con él, elaboran pan, bases de pizza, e incluso pasta.

Este cereal es el más recomendado en la actualidad por sus características genéticas, y con una correcta manipulación industrial permite integrar muy bien la parte integral del grano en la fabricación de masas, sin sacrificar características organolépticas del producto final.

 

Las masas integrales, se elaboran con un alto porcentaje de fibra natural que proviene de diferentes cereales, estas harinas al tener un porcentaje mayor de fibra, aportan beneficios reales a nuestra salud. Estos beneficios son tan importantes, que en los últimos veinte años, ha habido un gran incremento de productos alimenticios que satisfacen estas necesidades en un mercado que cuida, cada vez más, su cuerpo y su salud. Es evidente que la fibra se ha hecho un espacio en nuestra alimentación y ha mejorado en muchos casos la calidad de vida de las personas.

 

Ahora bien. ¿En qué nos beneficia la fibra?

 La fibra ayuda a agilizar los procesos digestivos, regulando la absorción de los alimentos y facilitándonos la digestión, esto incide directamente en enfermedades tan comunes como la Obesidad, la diabetes, puede prevenir el cáncer de colon y el colesterol.

Un pan o una pizza elaborada con un alto porcentaje de fibra, se digiere más fácilmente y disminuye la absorción de los azúcares que provienen de  los carbohidratos de la harina. Todo ello ayuda a menguar la carga calórica del alimento que se está ingiriendo, llevando una dieta mucho más equilibrada y salulable.

 

LAS MASAS ELABORADAS CON SOJA

 


La soja o soya es un alimento originario de China, Japón y Corea. Y a comienzos del siglo XX (en la década del 20), occidente descubrió que podía utilizarse para la elaboración de quesos, y la harina se empezó a utilizar ampliamente en Europa y los Estados Unidos, como una fuente económica de proteínas. Durante las dos guerras mundiales, se recurrió a este cereal para poder compensar la escasez de carnes.

La soja contiene proteína de mejor calidad que la de origen animal; y los dos productos básicos que se obtienen son harina y aceite. La proteína de soja contiene los ocho aminoácidos esenciales, necesarios para el crecimiento humano – excepto durante la infancia – y es altamente digestiva.

El aprovechamiento de la soja aumenta considerablemente cuando se somete la leguminosa a tratamientos como inmersión, molido y extracción de la proteína por medio de agua caliente. Y resulta menor cuando se cocina mediante vapor o tostado.

Las proteínas proporcionan la materia que sirve para la formación y reparación de los tejidos del organismo, fundamentales para el crecimiento, desarrollo y conservación de la vida. Son el alimento básico de las células y proporcionan los materiales que constituyen los músculos, huesos, glándulas, órganos internos, sistema nervioso, sangre y otros líquidos del cuerpo, como así también la piel, el cabello y las uñas.

A parte,  ayudan a prevenir enfermedades importantes, como son:

  • Ayuda a disminuir el colesterol.
  • Disminuye la posibilidad de sufrir arteriosclerosis.
  • Disminuye la probabilidad de diferentes tipos de cáncer como  el de colon,  de mama, cáncer uterino, de próstata.
  • Además ayuda a evitar la osteoporosis,  diabetes y enfermedades del riñón.
  • También aporta un alto poder antioxidante, que ayudan a reparar y prevenir los daños celulares generados por la edad, la contaminación, etc.

 

A nivel de producto final en lo que se refiere a la pizza. Las masas elaboradas con un alto porcentaje de soja, son masas muy crujientes, suaves y agradables al paladar. Pero cabe destacar que para poder tener las características que permitan ser manipuladas por un pizzero, necesariamente deben contener un porcentaje de harina de trigo, lo cual no las hace aptas para celíacos.

 

Son ya muchos los productos de que disponemos para incluir la soja y los productos integrales en nuestra dieta, sin embargo en la cocina italiana faltaba un producto que permitiera incluir estos ingredientes sin sacrificar el gusto por comer una buena pizza. Digo faltaba por que la industria italiana y en este caso, Molino Spadoni,  ha desarrollado las bolas de pizza o pallinas congeladas con cereales que complementan al trigo y poco a poco se va poniendo de moda en las pizzerías italianas.

Oliver Balteo.