Un paseo por las nubes italianas y su sabor #productositalianos

El relieve montañoso de Italia se divide en dos grandes unidades regionales.  En el Norte encontramos una barrera de montañas dominada por los Alpes, cuyas laderas dan lugar a la llanura del Po. Recorriendo la península italiana hacia el Sur seguimos los Apeninos hasta desembocar en las islas (Sicilia y Cerdeña).

Santa Maddalena village in front of the Geisler or Odle Dolomites Group, Val di Funes, Italy, Europe.
Santa Maddalena

En el gran conjunto montañoso de los sbiancamento denti Alpes destacan las formaciones calcáreas de los Dolomitas o montañas rosas y la montaña más alta de Italia (que limita con Francia) el Montblanc. La cadena de los Apeninos constituye la columna vertebral de la península italiana, va del Norte a Sur de la península (hay quien dice que llega hasta Sicilia) y en ella encontramos el Monte Cimone con 2.163 m. Pero el conjunto montañoso que alberga los picos más altos, es sin duda, los Alpes.

Éstas son las montañas más altas de Italia recogidas en la Enciclopedia de montaña Montipedia y ordenadas de mayor a menor altura:

  • 1. Mont Blanc, pico (4.810 m) – Alpes (Francia, Italia)
  • 2. Cervino, monte (4.478 m) – Alpes (Italia, Suiza)
  • 3. Matterhorn, monte (4.478 m) – Alpes (Italia, Suiza)

ECC

¿A qué sabe nuestro paseo por las nubes?

Nuestro paseo por las nubes sabe a quesos de Langhe o del Valle de Aosta (Beppino Occelli nos emociona con sus quesos envueltos con hojas de castaño o con uva Barolo), a Barolo de Batasiolo y a trufa de Urbani del Piemonte. Productos italianos conocidos en el mundo, por su extrema delicadeza y carácter, algo que sorprende al ver los gigantes que separan geográficamente Italia de Suiza, Francia o Alemania. Productos italianos que cumplen todas las expectativas de los paladares más refinados del mundo y que se encuentran en nuestro catálogo.

 

Si quieres saber más, nuestras fuentes:  http://blog-italia.com/historia-y-geografia-de-italia/montanas-de-italia

Piemonte ¡para sentirse como un auténtico rey!

Piemonte es historia y memoria, arte y cultura, leyenda y tradiciones. Un patrimonio incalculable y lleno de fascinación que se articula entre ciudades, pueblos, abadías, castillos y fortificaciones abrazando sugestiones seculares, vistas de cuentos de hadas, paisajes con una gran fuerza evocadora y unos habitantes con una clara vocación productiva e innovadora.

Una tierra en la que el amor por el buen hacer ha modificado a través del tiempo el paisaje de las colinas y ha llevado a las mesas productos genuinos y de calidad. Entre las variedades de vino los más destacados son el Barolo, el Barbaresco y el Moscato d’Asti. De nuestro catálogo, destacamos como excelentes representantes de esta región, la Cantina Batasiolo, los quesos de Beppino Occelli y las Trufas de Alba de Urbani, todos conocidos y premiados  por sus productos.

Es la región más grande de Italia después de Sicilia y está dividida en 8 provincias (Torino, Alessandria, Asti, Biella, Cuneo, Novara, Vercelli y Verbania), entre otras ciudades piamontesas cabe destacar Alba, conocida por sus trufas, con el casco antiguo medieval y sus “cien” torres, la “barroca” Casale Monferrato o Cherasco con una muralla del siglo XVI, definida por Napoleón Bonaparte como la “franja más bella de Italia”; y también Biella y las ciudades de charme de la provincia de Torino, sin olvidar los numerosos burgos y los pequeños municipios en los que sobreviven antiguas tradiciones que ofrecen panoramas y horizontes sugestivos a todo el territorio de la región.

Con sus 160.000 hectáreas de áreas protegidas, ofrece la posibilidad de conocer paisajes únicos y hábitats típicos del territorio alpino, de colina y llanura. El 41% del territorio se caracteriza por tener imponentes cadenas montañosas con localidades para el esquí de fama internacional, mientras el restante 59% está dividido entre colinas y llanura (es el principal arrozal de Europa). Limita al Oeste con Francia, al Norte con Suiza, al Noroeste con el Valle d’Aosta, al Este con Lombardía, al Sudeste con Emilia Romagna y al Sur con Liguria. Entre las Áreas tuteladas, destacamos los dos Parques Nacionales: el Gran Paradiso, la Val Grande y el área nororiental ocupada por el Lago Maggiore y el Lago d’Orta, joias naturales paisajísticas y dignas de contemplar.

Las quince Residenze Reali son la síntesis ideal de arte, cultura y paisaje, reconocidas por la UNESCO como “patrimonio de la humanidad” en 1997, representan una riqueza artística y cultural no sólo para la región, sino también para toda Europa. Interesantísimo redescubrir los recorridos de los peregrinos medievales, éste puede resultar un modo alternativo para visitar el territorio, el Piemonte – desde siempre puerta de acceso hacia Europa – caracterizado por sus numerosas y antiguas abadías e iglesias, y por los siete Sacri Monti, también éstos, desde 2003, en la lista de la UNESCO. Un patrimonio cultural compuesto por residencias y jardines históricos, castillos, fortificaciones y por más de 400 museos.

La tradición enogastronómica de Piamonte goza de renombre internacional, tanto que en las clasificaciones de los restaurantes y en las guías de sector, la región ocupa siempre los primeros lugares. Un éxito que se debe a la habilidad de los cocineros, maestros en mezclar los sabores de la tradición con los de la nueva cocina, pero también a la certificada calidad de los productos piamonteses. Territorio y cocina son un binomio indivisible que contribuye al mantenimiento de la identidad de una tierra y de su pueblo. La riqueza de productos típicos piamonteses permite degustar óptimos platos a base de arroz, trufas, quesos, carnes …todo acompañado por una amplia gama de hortalizas frescas. Cada plato puede ser acompañado, a parte de aguas minerales de varia naturaleza y composición, también por vinos secos o dulces; tintos, rosados, blancos, pero siempre de óptima calidad. El 80% de los vinos de Piamonte goza, de hecho, de las certificaciones DOC (denominación de origen controlado) y DOCG (denominación de origen controlado y garantizado). Para los amantes de la cerveza, una gran oferta de locales y pequeñas cervecerías distribuidas por todo el territorio permite catar productos artesanales de elevado nivel.

Hoy en este post, te proponemos que conozcas esta región a través de la ruta del Barolo, ya que consideramos que engloba toda la esencia de esta región. Recorrer esta ruta entre las localidades donde se produce el Barolo es como realizar un viaje por los sentidos – el gusto y el olfato -, que lleva a descubrir lugares significativos para la historia y la identidad de un territorio, a través de un paisaje de colinas y viñedos, iglesias rurales, castillos y tradiciones aún vivas.

Para empezar destacamos las características genuinas de esta variedad de vino. El Barolo se produce con la uva Nebbiolo madurada en la zona de Langhe. Este vino tiene un color rojo granate con reflejos anaranjados, un aroma característico, intenso y agradable, seco, pleno, robusto y aterciopelado.
Debe tener un contenido de alcohol de al menos 13 grados y una edad no inferior a 3 años (incluyendo al menos dos en madera de roble o castaño) y acompaña de manera óptima los platos de caza (faisán y liebre) – asado carne – queso sabroso – platos trufados.

La Zona DOCG del Barolo se agrupa en un área que reúne los 11 términos municipales que comprende: Barolo, Castiglione Falletto, Serralunga d’Alba y parte de las localidades de Cherasco, Diano d’Alba, Grinzane Cavour, La Morra, Monforte d’Alba, Novello, Roddi y Verduno.

Nuestra ruta empieza en Verduno, localidad que cuenta con uno de los panoramas más espectaculares de la Langa. Aquí, además del Barolo, se produce también el Pelaverga, un tinto perfumado exclusivo de esta zona. A pocos pasos se encuentra La Morra: en la placita del pueblo se encuentra el monumento al Vignaiolo d’Italia (Viñador de Italia) y, un poco más allá, sommeliers, aspirantes enólogos o simples curiosos no pueden perderse la “Cantina Comunale” (Bodega Municipal), inaugurada en 1973 por los cultivadores de viñas de La Morra. Esta localidad con más de 680 hectáreas de superficie cultivada con vides, de las que 383 están reservadas al Barolo DOCG, es uno de los municipios con mayor extensión productiva, más del 30% de la producción entera. Allí  radican 230 empresas registradas, y en este mismo lugar, tan agraciado además por su belleza natural, la Cantina Batasiolo ha ubicado también la base operativa de su Empresa.

Por otra parte, en la aldea Annunziata, se puede visitar el complejo románico-barroco del antiguo convento benedictino, ahora Chiesa dell’Annunziata y, en las bodegas se encuentra el “ Museo Ratti dei Vini d’Alba ” (Museo Ratti de los Vinos de Alba). De plaza en plaza. La de Roddi está considerada una de las más bellas del Piemonte. Aquí se encuentran la Chiesa dell’Assunta, con fachada del barroco tardío y el castillo medieval, construido en una posición que domina el valle del Tanaro. En Novello, patria de la trufa blanca, encontramos el castillo neogótico espléndidamente reformado desde el que se puede disfrutar de una espléndida vista sobre las Langhe y el valle del Tanaro. A pocos kilómetros se encuentra Cherasco, la ciudad con “mura stellate” (murallas en forma de estrellas).Aconsejamos a los coleccionistas visitar Cherasco donde tiene lugar uno de los mercados italianos más importantes dedicados a las antigüedades, por no mencionar a los golosos que en las pastelerías del centro pueden adquirir los típicos “Baci di Cherasco” (Besos de Cherasco) de chocolate o avellana. Relacionada con la historia de la Resistencia piamontesa encontramos Monforte d’Alba, donde el párroco Dallorto se entregó a los “repubblichini” a cambio de que no quemaran el pueblo. Elegante con el perfil digno de un grabado del silo XIX es el castillo de Grinzane Cavour, que domina uno de los paisajes más pintorescos de la Langa. Construido alrededor de la torre central, alberga desde 1967 la “ Enoteca Regionale Piemontese Cavour ” (Bodega Regional Piamontesa “Cavour”), un prestigioso escaparate para los más exquisitos vinos y aguardientes del Piemonte. A poca distancia de la viña del conde Benso di Cavour, existen las hileras de Diano d’Alba, especializada en la producción del Dolcetto d’Alba, un vino joven y armonioso, de color rubí, con un sabor seco, afrutado y agradablemente almendrado. Superada Serralunga, se llega hasta Castiglione Falletto, tierra de orígenes antiguos que en verano festeja los “vini delle stelle” (vinos de las estrellas), con degustaciones, cocina langarola, paseos nocturnos y disertaciones astronómicas. El recorrido termina en Barolo, donde pueblo y vino son una sola cosa. Aquí, en el castillo, se puede visitar la Enoteca Regionale del Barolo” (Bodega Regional del Barolo) y el “Museo Etnografico Enologico” (Museo Etnográfico Enológico) y saborear relajadamente un buen vaso de Barolo.

¡En el fondo, basta poco para sentirse como un auténtico rey!

Nuestra fuente http://www.piemonteitalia.eu/