¿Cómo va la cosecha en Italia, en la zona del Piamonte y en la Toscana? #Banfi #vinositalianos #añada2016

Mediante una nota de prensa, Banfi nos ha hecho llegar su día a día en la cosecha que se ha iniciado hace relativamente poco y que terminará aproximadamente dentro de un mes. En el Piamonte, la cosecha de 2016 se inició el 19 de agosto con la cosecha de Pinot Nero, mientras que en Montalcino, Toscana, empezó el 29 de Agosto con la recogida del Pinot Grigio.

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Las condiciones meteorológicas de este año y de esta zona del Piamonte, el invierno cálido y seco que favoreció una brotación temprana y la posterior primavera, fresca y lluviosa, provocó una ralentización del crecimiento de la uva. Durante el verano, los períodos de altas temperaturas no duraron mucho tiempo ya que hubo frecuentes tormentas, lo que provocó una disminución del calor y otra ralentización. Por ello, en el Piamonte, la vendimia empezó algo más tarde de lo habitual, aunque el resultado es que han salido unas uvas muy saludables, perfectamente maduradas y con una buena acidez.

La cosecha del Pinot Nero en el Piamonte acaba de terminar, y en estos días, continúa la cosecha con el Brachetto y el Moscato.

El proceso de maduración de las uvas que producen el tan apreciado Chianti, era normal en Montalcino, así como para toda la región de la Toscana. El nacimiento de la uva fue un poco temprano, pero la disminución de las temperaturas en mayo y junio produjo una ralentización del crecimiento. La cosecha comenzó en excelentes condiciones climáticas, y la calidad de la uva es excepcional.

Después de terminar con el Pinot Grigio, ayer empezaron a recoger el Chardonnay y seguirán con el Sauvignon Blanc en breve.  La semana que viene recogerán el Vermentino .

Las primeras variedades tintas, como el Merlot y el Syrah, están madurando muy bien y por lo que parece, el 2016 tendrá una cosecha de alta calidad.

Por el momento, el Sangiovese que se utiliza para la elaboración del apreciadísimo Brunello, parece estar madurando perfectamente, gracias a las condiciones meteorológicas y climáticas que ha tenido (sin demasiados cambios de temperatura entre el día y la noche). Las uvas parecen ser muy saludables con bayas hermosas y pequeñas. La cantidad de uva parece estar en línea con lo cosechado durante el 2015.

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Cruzaremos los dedos ahora para que todo siga igual, al menos, durante los próximos 40 días! Y que las uvas tintas sigan este fantástico proceso de maduración, eso asegurará un excelente añada para los vinos tintos también.

Bajo el sol de la Toscana, Montalcino la cuna del buen beber

Realizar una visita turística por la región de la Toscana, en Italia, es sin duda una de las rutas más atractivas que nos podemos encontrar dentro del mapa turístico italiano. De hecho la Toscana por su belleza y atractivo y por la innumerable variedad turística y gastronómica que nos ofrece, es la región de Italia que mayor cantidad de turistas recibe durante el año. Hoy nos centraremos en conocer la ruta entre Pisa y el sur de Siena, ya que descubre, además, la tradición vinícola y el pasado glorioso de sus ciudades amuralladas.

 Las colinas de esta región del norte de Italia parecen surgidas de un cuadro renacentista de Botticelli, Leonardo da Vinci o Giotto, con los olivos, viñas y cipreses pintados con una armonía casi helenística. 

 Comenzando en Pisa, el paseo desde la plaza del Duomo hasta la orilla del río Arno cruza la ciudad medieval y pasa frente a iglesias románicas como la de San Frediano. La Piazza dei Miracoli, declarada Patrimonio de la Humanidad, con la torre inclinada que se ladea de un modo escandaloso, con un desplome de más de cinco metros que los ingenieros han logrado congelar para evitar un derrumbe definitivo. Desde Pisa hacia Siena -a 150 kilómetros- por el sur, se pasa por la localidad de Volterra, fundada por los etruscos hacia el siglo VIII a.C. Media hora de coche separa Volterra de la villa amurallada de San Gimignano, erigida sobre un cerro rodeado de viñas y olivares. Desde lejos se distingue el perfil de sus trece casas torre, sin ventanas y algunas con más de cincuenta metros de altura, que parecen buscar el cielo. Pero el paisaje más característico de la Toscana se despliega al sur de Siena, en el valle de Orcia; un lugar salpicado de suaves y onduladas colinas, cipreses estilizados y aldeas medievales.

 

Montalcino, la cuna del buen beber.

También en esta soleada región llega el otoño, los pueblos permanecen tranquilos, sin tanto turismo como en verano, los viñedos protagonistas absolutos de su paisaje, se tiñen de otoño, con naranjas, rojizos, ocres y marrones. El calor se sirve en copa en las más de 250 bodegas que salpican unas de las zonas vinícolas más antiguas de Europa. El paisaje, como en casi toda la Toscana, se caracteriza por sus austeras colinas de cipreses oscuros y ciudades fortificadas, así como por las cuantiosas hectáreas de viñedos, que en este lugar, dan origen a algunos de los más prestigiosos vinos de Toscana. Los toscanos fueron los primeros vinos italianos en conseguir la DOCG (Denominación de Origen Controlada y Garantizada) y hoy además del Chianti –que es seguramente el más conocido- otros cinco vinos ostentan el sello de garantía. Uno de ellos es el Brunello de Montalcino, elaborado a partir de la uva autóctona Sangiovese, una de las variedades de uva más antiguas de Italia.

La coqueta localidad medieval de Montalcino es ideal para explorar la zona. Es una pequeña y preciosa ciudad amurallada situada en lo alto de una colina de  Val D’Orcia, con un panorama que alcanza los valles de Ombrone y de Asso.

La localidad de Montalcino, que con sus 564 m sobre el nivel del mar domina majestuosa el paisaje de su alrededor, nació con vocación militar, siendo enclave defensivo para los etruscos primero, y para florentinos y sieneses posteriormente. Fueron  estos últimos  los que en S XIII – durante la época de la república de Siena – , quienes levantaron el perímetro amurallado de la ciudad tal como hoy se puede ver. La ciudad tiene 6 puertas de acceso que se conservan casi intactas. Desde la Porta al Cassero, una rampa de piedra te conducirá hasta el pórtico de entrada a la Fortaleza, levantada por los mismos sieneses en 1361 (entrada libre). No dejes de pasear por su patio interior, contemplar las ruinas de la antigua iglesia de San Giles y acceder al Bastión de San Giovanni, ocupado en la actualidad por una interesante enoteca.

Aquí puedes tener un primer contacto con los vinos locales, ya que tienen más de 1000 referencias (desde 5€ a 5000€ por botella), también puedes adquirir algún producto típico de la zona, como la grappa de Brunello o los tradicionales “cantucci” (dulces parecidos a los “carquinyolis” y que se comen acompañados de vino dulce Moscatell). Un secreto, desde la tienda puedes acceder a lo alto de la muralla por sólo 4€, ¡no pierdas la oportunidad! Frente a la rampa de la Fortaleza se entra en el casco histórico por la Vía Ricasoli, uno de los ejes vertebrales de la ciudad.

Acércate al Palazzo Pieri-Nerli, buen ejemplo de la típica construcción del Montalcino del S. XVI, y al vecino Convento de Sant´Agostino. Desde aquí si paseas por la vía Bandi llegarás  a las plazas Garibaldi y del Popolo, centros neurálgicos dl Montalcino actual. Allí se emplazan el Ayuntamiento (Palazzo Comunale) y la oficina de turismo.

 

 

Por último un apunte gastronómico, la taberna Il Grappolo Blu está especializada en recetas toscanas de toda la vida. Para combatir el frío una buena opción es pedir la sopa “ribollita”, un antiguo plato campestre a base de diversos vegetales, también és aconsejable cualquier plato de pasta elaborada con harina de castaña. Otra observación, el pan no contiene apenas sal, ya que los embutidos (salumi) y la comida en general es bastante sabrosa.

No te puedes perder visitar la cantina más antigua de la ciudad situada en la plaza del Popolo, inaugurada el 1888, la Fiaschetteria Italiana, una joia que el progreso ha respetado y conservado.

Puedes alojarte en muchas de las cantinas ya que suelen disponer de un lugar destinado a tales funciones, una buena muestra de ello, es el Castello Banfi, que además de elaborar una cuidadísima selección de vinos prestigiosos y reconocimos mundialmente, ofrece al visitante la oportunidad de alojarse en su castillo.

¡Una experiencia muy recomendable!

 

Comercial CBG, tiene en su catálogo varias cantinas que representan esta región, desde la ya descrita anteriormente, Castello Banfi, hasta la prestigiosa Tenuta San Guido con el Sassicaia, pasando por la Cantina Leonardo da Vinci.