#Masi, premiada como bodega del año por la revista italiana “Gambero rosso”

Nos complace anunciar que la Bodega Masi, que CBG representa en España, ha sido galardonada con el Premio “Cantina dell’anno ” (Bodega del año) por parte de la guía “Tre Bicchieri 2018 de Gambero Rosso”, la más importante guía vinícola de Italia.

Así detalla la guía “Masi, presente en nuestra guía desde su primera publicación, es desde hace más de 50 años una referencia técnica y cualitativa para la D.O. Valpolicella, ya que ha contribuido más que nadie en el éxito mundial de la región vinícola y sobre todo de su vino, el prestigioso Amarone, verdadero embajador de Italia en todo el mundo. Es sobre todo por este importante papel de internacionalización de la Valpolicella, que Masi ha sido elegida como la mejor bodega entre casi 3000 bodegas italianas”.

Sandro Boscaini, presidente de Masi, nos dice: “Estamos muy orgullosos de este importante premio por parte de Gambero Rosso. Esto no representa sólo un importante logro para nuestra bodega, sino también un reconocimiento para la región entera del Véneto, que cada vez más destaca por sus excelencias vinícolas”.

Esta distinción no es algo inusual para Masi, ya que en los últimos años ha sido nombrada “European Winery of the year” (bodega europea del año) por parte de la revista estadounidense “Wine Enthusiast” y “Winery of the year” por parte de la revista inglés “Wine & Sprits”.

¡Una fantástica ocasión para brindar con uno de sus fantásticos amarones!!!!

Roberto Fazzina

La copa de Italia; Lombardía. Su gran anfitriona; La Cantina Guido Berlucchi

Lombardía es la región más poblada de Italia y también de la más próspera, considerada en muchas ocasiones como el motor industrial del país. Está situada en el norte y linda con los Alpes, alberga por ello uno de los paisajes más espectaculares del país. Entre otras muchas razones, es famosa por sus lagos, entre los que destaca por su tamaño el de Garda, el mayor en extensión de todo el país. Su proximidad con otras naciones de centroeuropa y su historia fuertemente ligada al continente la han convertido, probablemente, en la región menos “italiana” de todas. No obstante, son tantos sus atractivos que, sea cual sea la idea que a priori tengamos del lugar, siempre habrá cientos de motivos que justifiquen y compensen sobradamente una visita de varios días.

 

Es conocida particularmente por sus vinos espumosos hechos en Franciacorta y Oltrepo Pavese. Lombardía produce vino tinto, blanco y rosado hecho a base variedades de uvas locales e internacionales incluyendo la Nebbiolo. Cabe destacar también la zona de la Valtellina, un profundo valle rodeado de altas cadenas montañosas que protegen los viñedos de los vientos  fríos del norte y de aquellos más cálidos y húmedos del sur. La Brava, viento característico del valle, limita la difusión del moho de la uva e impide que la nieve congele las raíces de las cepas. Estas características y la fuerte variación térmica contribuyen a forjar un carácter con una gran fuerza expresiva en los vinos de la región. Es una región compleja y multiforme. Es complicado hacer una introducción en forma de resumen para adelantar lo más destacable. Las principales ciudades de la región son Milán, Bérgamo y Brescia.  La zona de la Franciacorta (entre Brescia y Bérgamo, entre los lagos de Iseo y Garda), es un oasis verde y una parte de la región que interesa especialmente por su enogastronomía. Actualmente cuenta con 15 denominaciones de origen controladas (DOC), 3 denominaciones controladas y garantizadas (DOCG) y 13 Indicaciones Geográficas Típicas (IGT). La tradición lombarda de elaboración de vino proviene de los asentamientos griegos de Atenas a lo largo del río Po.  La evidencia arqueológica sugiere que las personas de estos asentamientos, comercializaban vino con los etruscos, en las cercanías de la Toscana.

En esta zona geográfica, destaca sobre las demás, la Cantina Guido Berlucchi, fundada en 1955. Es líder de mercado en Italia en la elaboración de vinos espumosos método clásico, es propietaria de aproximadamente 90 hectáreas de viñedo en Franciacorta. Cuenta con la prensa de membrana más moderna y tiene tres centros de elaboración de vino, en Borgonato (Brescia), Lavis (Trento) y Casteggio (Pavía). En nuestro catálogo tenemos disponibilidad de dos de sus extraordinarios espumosos, el CUVÉE IMPERIAL MAX ROSÉ, espumante rosado, soberbio y superlativo en muchos sentidos y al STORICA´61 FRANCIACORTA BRUT DOCG, espumante blanco elaborado con el método clásico “Champanoise”. Los mejores vinos espumosos del mundo se producen con este método, llamado Método “Champenois” francés. Hacia finales de año, el enólogo evalúa las características de los vinos de la vendimia para decidir en qué proporción se unen unos con otros, para lograr un vino base equilibrado y original, lo que representa el “estilo” de cada espumante. Chardonnay, Pinot Noir y Pinot Blanc se  utilizan para nuestro Berlucchi Cuvée Imperial, cada vino transfiere su personalidad y sus características cualitativas y organolépticas. Al Cuvée se añade el “líquido de tirage”, un jarabe hecho de vino, azúcar y levaduras seleccionadas, luego se procede al  embotellado y se deja reposar en los oscuros sótanos donde las levaduras transforman los azúcares en alcohol y dióxido de carbono, provocando la “toma de espuma”, lo que da la efervescencia a los vinos espumosos y hace aumentar en 1 grado y medio el nivel de alcohol. Después de dos años de crianza sobre lías, durante el cual se desarrollan los aromas característicos que recuerdan a la corteza de pan y de levadura. Se procede después a la eliminación de todas las impurezas y se restituye la cantidad de liquido que ha salido con el “líquido de expedición” (vino y caña de azúcar). Se tapa con el corcho y después de un ligero tiempo de reposo están listas para ser comercializadas.

¿Cómo y cuando se bebe vino espumoso?

 El vino espumoso método clásico es un muy versátil, ya que se presta a una amplia gama de combinaciones, que se adapta a muchas oportunidades de uso, ideal como aperitivo, es especialmente recomendable para acompañar una buena comida o una cena elegante. Los gourmets y sibaritas de todo el mundo no dejan escapar la oportunidad de descorchar una botella cada vez que reciben a sus amigos durante todo el año, pero hay que reconocer que su venta se dispara en ocasiones especiales, cuando se quiere igualar la calidad de los alimentos, con la excelencia de los vinos que los acompañan.

Vemos en detalle los puntos fuertes  y las cualidades que definen el vino espumoso clásico para acompañar a la mayoría de los alimentos:

  • En primer lugar su agradable acidez y efervescencia estimulan el apetito, cuando se utiliza como aperitivo;
  • Los delicados aromas mejoran el sabor de los alimentos, sin abrumar o cambiarlos – Si sumamos la agradable efervescencia y el contenido de alcohol (que nunca es demasiado alto), ayuda a la digestión y crea una sensación de bienestar –  el dióxido de carbono y la viva acidez limpian las papilas gustativas de las sensaciones de los alimentos grasos más jugosos y sabrosos, dejando el paladar preparado para degustar el siguiente bocado.